Las
semillas se esparcen, según el curso de los vientos
Y estas
nacen, no sé cómo nacen;
Mas sus
raíces se consolidan con el pasar del tiempo.
¡Qué
añoranza tengo!
De sus risas perfumadas
De sus
labios contagiantes
De sus
manos dadas;
Y de esos
corazones apasionados,
Por las
cosas que no se contemplan.
Tal vez si
surco los cielos, ahí las encuentre.
¡Oh quien
sabe!, en el peregrinar de los pasillos andantes;
que van
dejando huellas.
¡Ah sí tan
solo las viera!
Por un instante las viera;
viajaríamos
y como viajaríamos;
al compás
de los vuelos:
atravesando otros cielos.