lunes, 30 de marzo de 2015

Un regalo de los cielos

En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia. Proverbios 17:17 
    
Casi siempre la recuerdo, mismo que residamos en dos naciones diferentes, nuestra amistad es un presente de los cielos y una gratitud eterna, por parte de nuestro creador. Florcita, como la llamo de cariño; es especial,  justa, transparente, alegre, compasiva y tiene un amor inmensurable por las persona, característica predominante de su estilo de vida.Tantas veces aconsejado, otras tantas confrontado en amor, socorrido, edificado, estimulado y consolado. Su amistad no tiene Precio, su entrega por amar es inevitable, inconfundible y verdadera.

El segundo semejante a este es: Amaras a tu Prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:37). Mismo que el amor sea fingido, ella continúa prevaleciendo en amor.

Una íntima amistad, son sendas que se construyen y se consolidan  con el pasar de los años, creando vínculos de amor fraterno y comunión sincera. Es insostenible andar solitarios y batallar con nuestras propias fuerzas, porque si uno caer, el otro ayuda a levantarlo, y si estuviera solo, pues cayendo, no habrá otro que lo levante. Más todo eso se tornaría insuficiente, si no tememos comunión diaria con nuestro Señor. La amistad es un regalo de los cielos que merece cuidados especiales, más de lo que podamos imaginar y anhelar. 

viernes, 27 de marzo de 2015

Una visita inesperada


Descarguen en él todas sus angustias , porque él tiene cuidado de ustedes
(1 Pedro 5:7)


Hace muchísimos años no veía a la señora Gertrudis, mi visita fue sin previo aviso, no acostumbro hacer estos tipos de cosas, siempre suelo llamar o avisar antes de ir; más en aquel día, sentí en mi corazón procurarla; cuando nos vimos, nos abrazamos profundamente y nuestra conversa se extendió, fue como colocando las cosas en día.

Su salud no estaba buena, daba para percibirlo, si no fue fuese  la misericordia de Dios; me decía, yo no me mantendría en pie, es Él quien me sustenta, mismo en mis debilidades
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Cuando Jesús fue a la casa de Pedro, vio a la suegra de él, convaleciente en la cama por una fuerte fiebre, enseguida le toco la mano y la fiebre paso y ella se levanto e empezó a servirles ( Mateos 8:14).  

 En aquel día Gertrudis viajaría por la tarde, para la Capital en un retiro espiritual de 3 días, ella me decía, tengo la convicción de ser sanada por Cristo y buscar mis bendiciones.

Después de aquel Retiro, fui a procúrala y al verla, estaba totalmente diferente con un semblante radiante y feliz. Jesús había restaurado su salud y acrecentado su fe. En su boca solo salía palabras de agradecimiento que exaltaban y glorificaban el nombre del Señor. ¡Nuestro Dios es maravilloso! ¡Grande es el Señor! 

 Dios revigoriza las fuerzas al cansado y las fortalece, dándonos ánimos para proseguir para el camino eterno. Derramando siempre de su gracia al quien cree, confía y espera en Él. No desamine. En sus manos está el control de todas las cosas, siempre obrando en favor de nuestro bien.

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lunes, 23 de marzo de 2015

Brillando en el Cielo


“Creemos que  Jesús murió y resucitó, y que Dios traerá  con Jesús a los que durmieron en Él (1 Ts 4:5).

Era de mañana cuando la conocí, su rostro expresaba alegría y carisma, fue tan rápida nuestra amistad, surgida en una panadería de una conocida amiga. Daniela había nacido en Uruguay, familia de  grandes artistas que habían recorrido el mundo, presentando sus espectáculos a las más diferentes edades. Tal vez no tuve tanta suerte de verla brillando en los aires, mas tuve el privilegio  de verla disfrazada de payasita  en la escuela de su hija Pietra.

Fue fantástica la escena, verdaderamente, ella era una artista singular. Cuando la conocí, me comento que  había caído de 16 metros haciendo sus acrobacias, mas en esa ocasión no usaba malla de seguridad. Pude percibir sus  lágrimas abriendo dos caminos del recuerdo en cuanto conversábamos y una voz suave que me decía nunca más podre volar. Nuestra amistad a cada día crecía, conocí su familia, eran un amor de personas siempre visando las necesidades de los otros.  Dios hizo que yo viviera nuevamente, me seguía revelando, para estar al lado de mi hija y de las personas que amo; es un milagro estar aquí, volviendo a sonreír.

Fue para mí una grande sorpresa, cuando me dijo que iba a pasar por las aguas del bautismo; después que le hice una invitación para asistir al culto en la iglesia, aquel día glorifique tanto a Dios por su decisión, todos los que la conocíamos, nos alegramos y festejamos con ella.
Recuerdo que un sábado por la mañana recibí una llamada perdida de un número desconocido, no le tome importancia, porque pensé que podría ser alguien que marco errado.

Al Siguiente día en cuanto estaba en la recepción del templo, por  la mañana la pastora Cida, se me acerco y me dijo: Julio tu estas sabiendo de  Daniela yo le respondí: no estoy sabiendo nada. ¡Que le ocurrió! ; Danny acabo de morir de un paro cardiaco, la están velando, después del culto iremos todos a verla.  Mi corazón no creía acreditar lo tenía escuchado, pensé que era otra persona, mas no ella. Cuando vi a Gladis su Madre  en el velorio,  me dijo: Daniela se nos fue… y cuando la vi dentro de aquel féretro mi alma lloro, y  dentro de mí le decía: Daniela, despierta levántate, haciéndose un silencio total.  Caminando por el pasillo, Pedro padre de Danny me pregunto Julio recibiste la llamada de mi hija, yo le dije que recibí una llamada de un desconocido, era Daniela que se intentaba despedir antes de fallecer.

Es difícil aceptar la separación causada por la muerte, porque llegamos a pensar que no veremos más a la persona a quien amamos, sin embargo existe una promesa que se mantiene vigente en nuestras vidas, cuando meditamos en la biblia;  la futura esperanza de un recuentro eterno.
Me imagino la escena de la Daniela siendo resucitada por el poder de Dios,  arrebatada entre las nubes para el rencuentro con su Señor,  brillando otra vez entre los aires al lado de su amado. (1 Tesalonicense 4:16,17). La muerte es temporal, la resurrección gloriosamente eterna.











Sustento de Dios en un país Distante


“Elevo mis ojos a los montes de donde me vendrá el socorro? Mi socorro viene de Dios que hizo los cielos y la Tierra. Salmos121.1.2

 Nuevamente estoy en casa después de cuatro años de ausencia, el retorno me hace sentir tan feliz y tan amado. Es una tarde agradable con un sol resplandeciente, escucho las entonaciones de las aves de las más diversas especies, son como orquestas  distribuidos en lados diferentes, que  elevan al  cielo gratitud y gestos de un amor incomparable. 

 Una semana anterior, después de haber visitado la casa de una amiga misionaria y haciéndose ya un poco tarde, conocí a un motorista llamado Claudio y en el transcurso del recorrido me comenzó hablar de Dios y las cosas que Él había hecho en su vida. Cambiamos algunos números telefónicos y amablemente me convido para ir a la iglesia un sábado a noche. Acepte la invitación  con total gentileza.

Recuerdo que mi semana fue muy atribulado, el dinero se estaba acabando, los alimentos en casa solo durarían para un domingo, la preocupación se tornaba evidente y estaba siendo guiado por la ansiedad. Ya era sábado de mañana y pedí al señor de su providencia, le dije que solo tenía una moneda en el bolso y que no sabría que hacer en el siguiente día.

La noche llego, había en el templo alrededor de 100 personas, recuerdo que estaba en las últimas fileras y en el momento de la adoración, un hombre me miro, se aproximo a mi lado desconfiadamente y luego se retiro; tres veces hizo lo mismo sin entender su aptitud. En su último intento, coloco en mi bolso un sobre blanco y se retiro, dejándome atónito, todavía sin  comprender. Después de terminar el Culto se aproximo a mi lado y me dijo: Dios toco en mi corazón en darte un dinero por me dijo que lo estabas necesitando, mas replique al Señor diciendo: padre este dinero era para comer una pizza que había ganado de otra persona, por hacer algunos reparos simples en su casa. Más Dios le respondió: él lo Precisa.

Los cuidados de Dios, son manifestados todos los días en nuestras vidas, de una manera tan notoria que muchas veces, no conseguimos visualizar y estos cuidados pueden ser percibidos en los más simples detalles de cada amanecer. Las circunstancias nos llevan a tomar una dirección, tan desproporcionada, haciéndonos creer que Dios no se importa con nuestras vidas, desacreditando en su fidelidad. Es maravilloso saber que Dios trabaja incansablemente por aquellos que en  él esperan, siendo así, nuestro socorro bien presente en las horas de angustia.







jueves, 12 de marzo de 2015

Riesgos inusitados

“Cuando somos guiados por nuestras emociones; estamos más propensos  a correr riesgos desnecesariamente inusitados” 

Expresión de amar

“Nadie está obligado amar, cuando no nace “

Minimizando el pasado

“No podemos revivir el pasado incesantemente, a menos que sus recordaciones  sean motivos de felicidad”.