En todo
tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia. Proverbios
17:17
Casi
siempre la recuerdo, mismo que residamos en dos naciones diferentes, nuestra
amistad es un presente de los cielos y una gratitud eterna, por parte de
nuestro creador. Florcita, como la llamo de cariño; es especial, justa, transparente, alegre, compasiva y
tiene un amor inmensurable por las persona, característica predominante de su
estilo de vida.Tantas veces aconsejado, otras tantas confrontado en amor,
socorrido, edificado, estimulado y consolado. Su amistad no tiene Precio, su
entrega por amar es inevitable, inconfundible y verdadera.
El
segundo semejante a este es: Amaras a tu Prójimo como a ti mismo. (Mateo
22:37). Mismo que el amor sea fingido, ella continúa prevaleciendo en amor.
Una íntima
amistad, son sendas que se construyen y se consolidan con el pasar de los años, creando vínculos de
amor fraterno y comunión sincera. Es insostenible
andar solitarios y batallar con nuestras propias fuerzas, porque si uno caer,
el otro ayuda a levantarlo, y si estuviera solo, pues cayendo, no habrá otro
que lo levante. Más todo eso se tornaría insuficiente, si no tememos comunión
diaria con nuestro Señor. La amistad es un regalo de los cielos que merece
cuidados especiales, más de lo que podamos imaginar y anhelar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario