Tal vez mis
prosas, sean desconocidas;
mas eso,
poco valor importa.
Si mis
palabras, huyesen de mí;
hablaría,
con el corazón en la mano.
O quizás,
mi mano, hablaría por ella.
Si en el amanecer, mis ojos ven el ocaso;
vería a través del alma.
Una
esperanza verdadera
Un amanecer
iluminado.
Si tal vez,
mis sentidos no respondieran;
mis
escritos, hablarían por ella.
Más allá de
un amanecer desconocido;
más allá de
un eterno descanso.
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