jueves, 1 de febrero de 2018

Una mañana de constante alegría


El llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría.
Salmos 35:5


Cuando andamos por los corredores de la vida, percibimos que cada paso que damos, están sujetas a constantes variaciones .Consolamos y somos consolados. Reímos, como también lloramos. Tenemos días esplendidos, y en otras noches totalmente grises. Mas en cada una de estas, o en otras situaciones; El Espíritu Santo, siempre estuvo a nuestro lado consolándonos. A través de este versículo podemos reafirmar que el mañana existe y con ellas los gritos de alegría dando inicio al despertar de nuevos sueños, empapados de nuevas realidades y mejores perspectivas. Dios da a los suyos en cuanto duerme, y a través de esta promesa podemos descansar nuestro corazón con tamaña verdad.

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